jueves 6 de septiembre de 2007

Mujeres y Zapatillas



Hoy por televisión estuve viendo un programa de los que están de moda por este último tiempo, que se trata de gente que ventila sus problemas por TV tratando de buscar alguna solución legal. En fin, hoy había un tipo que quería hacerse cargo de una ex polola, quien estaba embarazada de otro, más encima vivía en la misma casa que él. La cosa es que él muy decidido le pedía a ella hacerse cargo de ella y su embarazo, en nombre del Amor que sentía por ella. La mina por su parte no estaba ni ahí con él, mucho menos aceptar su ayuda, pues ella estaba enamorada del que le hizo la guagua, así que este pobre cabro tenía cero posibilidad . Igual hay que reconocer que era un buen tipo éste, incluso sentí admiración por un momento por los cojones que tenía y lo jugado que era. Sin embargo, en vista de los hechos la jueza se dirigió a él con mucha sabiduría, por lo menos para mi gusto, y le dijo una gran verdad. Le dijo que la lógica de nosotras las mujeres era muy ilógica, que muchas veces ni siquiera nosotras mismas podíamos dar una explicación ante nuestros actos, en lo que a Amor se refiere. Pues puede que quien nos pretende, sea el hombre más bueno del mundo, esté muy enamorado, y sea todo lo que cualquier mujer quisiera; sin embargo, si la mujer no está enamorada, poseer todas esas cualidades o jugársela con todo, no sirve de nada … Sabias palabras dije yo. Así también fue como hoy leyendo un viejo libro que una vez me regalaron, encontré un artículo que analizándolo bien, pueden ser puras patrañas.
He aquí el escrito:
Busco un Hombre

Mi búsqueda no es sencilla; a mi paso he visto a muchos hombres pero aún continúo en mi pesquisa, porque lo que yo deseo es, solamente, un Hombre.
Un Hombre tan seguro de sí que no tema mi plena realización como mujer y que jamás me considere su rival, sino que seamos eternos compañeros el uno para el otro.
Un Hombre que conozca mis errores, los acepte y me ayude a corregirlos; que sepa reconocer mis valores espirituales y que sobre ellos me ayude a construir mi mundo.
Un Hombre que con cada amanecer me ofrezca una ilusión. Que alimente nuestro amor con delicadeza; para quien una flor entregada con un beso, tenga más valor que una joya enviada con un mensajero.
Un Hombre con el que pueda hablar, que jamás corte el puente de comunicación y ante quien me atreva a decir todo lo que pienso, sin temor a que me juzgue o a que se ofenda. Y que sea capaz de decírmelo todo, incluso que no me ama.
Un Hombre que tenga siempre los brazos extendidos para que yo me refugie en ellos cuando me sienta amenazada o insegura. Que conozca su fortaleza y mi debilidad, pero que jamás se aproveche de ellas.
Un Hombre que tenga abiertos los ojos a la belleza, a quien lo mueva el entusiasmo y ame intensamente la vida. Para quien cada día sea un regalo inapreciable por disfrutar plenamente, aceptando el dolor y la alegría con igual serenidad.
Un Hombre que sepa ser siempre más fuerte que los obstáculos, que no se amilane ante la derrota y para quien aún los contratiempos sean estímulo y no adversidad.
Un Hombre que se respete a sí mismo, porque así sabrá respetar a los demás. Que no recurra jamás a la burla ni a la ofensa, gestos que rebajan más a quien los envía que a quien los recibe.

Un Hombre que disfrute dando y sepa recibir. Y que disfrute de cada minuto como si fuera el último.
Cuando lo encuentre lo amaré intensamente.

Una Mujer

La verdad es que suena muy bonito, pero es una utopía, ahora le hice una modificaciones al escrito, basado en mi amplio conocimiento del género femenino y porque no decirlo algo autobiográfico también. Así quedaría según yo algo más parecido a la realidad…

“Hace mucho tiempo que me enamoré, ya de eso ha pasado mucho tiempo, sin embargo no ceso en la búsqueda un nuevo amor. Hasta ahora he conocido a muchos pero no me he vuelto a enamorar. No me importa como sea, ni como piense, ni lo que haga. Da lo mismo si es hermoso o feo, si es millonario o miserable, si es trabajador o vago, si es demostrativo o habla menos que un perro, si prefiere un partido de fútbol que hacerme el amor, que me deje o no plantada en alguna cita, que se acuerde o no de mi cumpleaños o de nuestro aniversario, que ponga o no atención a mis conversaciones, o que solo sea yo la que lo atiende. Incluso podria aceptar sus interrogantes muchas veces humillantes, por ejemplo, que me diga:
- te ves gorda
- te ves fea
- no me gusta ese vestido
- porque te pintas así?
- si no te cambias esa ropa no salgo contigo
- cómo puedes ver esos programas?
- hoy salgo con mis amigos mañana te paso a ver
- no tuve tiempo para comprar tu regalo
- no saqué plata del cajero ¿pagas tú?

Todo lo anterior no importa, yo solo quiero estar enamorada, pues mi naturaleza de mujer y mi lógica no tienen nada que ver con los ideales de los demás, el Amor todo lo puede, asi que, sea como sea de quien yo me enamore tal vez me quede con él hasta que me seque de vieja“.

Es una verdad señores que no todos somos capaces de ver, ojala a alguien le sirva, así sufren menos y no pierden su tiempo …
Bye